19 ene 2011

Perdonar no es lo difícil.
¿Alguien, alguna vez, cuando perdona, se pone a pensar en lo que implica? ¿En la decisión que está tomando? ¿Tiene idea de que perdonar es abandonar una idea? ¿De que es elegir caminar para un lado y para ningún otro?
Le dije que una infidelidad era motivo de separación. No me importa si sólo fueron mails. La infidelidad virtual no es igual a la fantasía. Fantasías tenemos todos. Affaires no... Ya todos saben, al final no pasó nada. Se arrepintió y corrió a casa a extrañar a su novia que estaba en NY. Pero yo podría no haber perdonado. Y perdoné. 
Pero que tremendamente difícil es no despertarlo cada noche, en la madrugada, para pedirle explicaciones. Cómo, cuánto me cuesta, a veces, controlar la ira que se apodera de mí, que me toma por sorpresa y me hace ruido en las entrañas.

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